sábado, 29 de marzo de 2014

Entrevista a la Profa. Almaluces Figueroa Ortiz

            La siguiente entrevista es la segunda parte de un informe sobre la Biblioteca Regional del Caribe y de Estudios Latinoamericanos (BRCEL).  En la primera parte de este informe se realizó una visita anónima a la BRCEL y su portal.
            La BRCEL se encuentra en el primer nivel en el ala oeste del Edificio Biblioteca José M. Lázaro de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.  Previo a localizarse en la Universidad de Puerto Rico, la BRCEL fue parte de la Comisión del Caribe hasta 1965.  En 1975 la BRCEL se integra al Sistema de Bibliotecas de la UPR.
            La jefa bibliotecaria de la BRCEL es la Profa. Almaluces Figueroa Ortiz.  La Profa. Figueroa Ortiz es egresada de la Escuela Graduada de Bibliotecología (actualmente conocida como la Escuela Graduada de Ciencias y Tecnologías de la Información).  Parte de su gestión como directora de la BRCEL ha sido la publicación de listas bibliografías sobre los temas presentados en las Conferencias Caribeñas del Instituto de Estudios del Caribe.
            La entrevista a la Profa. Almaluces Figueroa Ortiz consiste en nueve preguntas sobre su gestión como directora de una unidad de información.  Estas preguntas fueron sugeridas por la Dra. Laurie Ortiz, profesora del curso y revisadas en conjunto con los alumnos del curso.  Cada una de las preguntas reflejan los temas discutidos en el curso.
            La primera pregunta se enfocó en las habilidades de que un director de bibliotecas debe tener para la administración de la unidad en la que trabaja.  Según la Profa. Figuera Ortiz, es necesario la elaboración de un manual de procedimientos y poseer conocimiento de cómo desarrollar un plan organizacional y estratégico.  Para ello, el bibliotecario debe conocer a fondo su unidad, los cambios en el campo y cómo funcionan las herramientas electrónicas.  La Profa. Figueroa añadió que bibliotecario, independientemente de su puesto, debe tener conocimiento sobre los diversos formatos, estilos y programados para la creación de bibliografías.  Según la Profa. Figueroa Ortiz, los datos bibliográficos son uno de los elementos imprescindibles de la profesión bibliotecaria.  Al abarcar en las cualidades que debe tener el bibliotecario del siglo XXI, la Profa. Figueroa añadió que éste debe ser competente en la catalogación, «defensor de los recursos impresos y de la información accesible» y conocer los servicios electrónicos que facilitan la divulgación de la información de forma gratuita.
            Actualmente la Profa. Figueroa Ortiz es la única biblioteca en la BRCEL.  Por lo tanto, la toma de decisiones recae sobre ella en conjunto con el director de departamento.  Antes de que el personal de la BRCEL fuese retirado, las decisiones se tomaban en conjunto con los tres bibliotecarios auxiliares y la secretaria que laboraban en la biblioteca.
            En la entrevista, Figuera Ortiz expresó que la biblioteca se encuentra cerrada porque las facilidades físicas no son seguras.  Los anaqueles no están fijados al piso, las losetas están hechas con asbestos y el conducto del aire acondicionado no se le ha dado mantenimiento.  Por tal razón, la reparación de estos elementos es esencial para el ofrecimiento de un servicio efectivo y eficiente.  Además de los aspectos mencionados, la Profa. Figuera Ortiz expresó que es necesario la mudanza de la biblioteca, mayor presupuesto para sufragar las necesidades de la unidad y el reclutamiento de personal.  Cabe mencionar que el presupuesto asignado a la unidad no es suficiente para la adquisición de materiales ni para el mantenimiento de la biblioteca.  A raíz de esto, el mantenimiento de las colecciones se ha compensado con un programa de canje y donaciones porte parte del Instituto del Caribe y otros bibliotecarios.  Según explicó la Profa. Figueroa Ortiz, los fondos provistos por la Administración del Sistema de Bibliotecas (SB) está distribuido por necesidades que el SB entiende que son prioritarias.  Además de ello, los escasos fondos asignados están delimitados a materiales específicos que no necesariamente son necesidades inmediatas para las colecciones o las bibliotecas dentro del SB.
            Como se mencionó anteriormente, la BRCEL no está abierta al público.  Sin embargo, ofrece servicios de forma electrónica o por pedidos.  Estos pedidos se pueden hacer a través de correo electrónico o visitando la Colección Puertorriqueña, donde se encuentra la oficina de la Profa. Figueria Ortiz.  A raíz de esto, la Profa. Figuera Ortiz entiende que existe un desbalance entre los servicios y productos que se ofrecen.  Además, la biblioteca necesita un bibliotecario docente que ayude en el manejo de las colecciones seriadas, en especial las bases de datos.  Otros aspectos que no se han atendido a cabalidad ha sido la catalogación, pero esto está fuera del control de la unidad.  El departamento de catalogación del SB es quien maneja la catalogación de esta unidad.
            A lo largo de la entrevista, la Profa. Figueroa Ortiz enfatizó en la importancia de la organización y planificación.  Según ella, estos son documentos que sirven de evidencia («accounting for») de lo realizado y lo no realizado.  Además, proveen la oportunidad de crear un organigrama de los sucesos que están aconteciendo en la unidad, los procedimiento y opciones para la solución de problemas.  En el caso particular del SB y la BRCEL los planes y demás documentos han servido como registro de las necesidades que enfrenta la unidad.  También sirven como evidencia de que la administración universitaria está consciente de las necesidades de la BRCEL, pues algunos de los documentos son memos de las reuniones que ha tenido la administración del SB con la administración universitaria.
            Al preguntarle sobre si se ha considerado la implementación de los «commons» en la BRCEL, la Profa. Figueroa Ortiz contestó «Sí».  Sin embargo, entiende que el mismo no se ha desarrollado con efectividad en el Recinto.  Según la Profesora, uno de los elementos que se debería considerar es proveer fotocopiadoras adecuadas para evitar el deterioro de los recursos impresos y también se debe proveer servicios para la digitalización de los mismos.  Otro aspecto que se debe considerar en todos los espacios donde se ha implementado el concepto es el mantenimiento de las instalaciones físicas; en especial si se permite el consumo de alimentos.  Uno de los ejemplos que más utilizó la Profa. Figueroa Ortiz fue Red Graduada.
            A través de esta entrevista, se entienden los siguientes conceptos:
-       la administración de una unidad es compleja, en especial una biblioteca que se ha visto afectada drásticamente por la falta de fondos económicos a raíz de la recesión económica.
-       el SB de la UPR (y otros) deben tomar en cuenta las necesidades de los usuarios de acuerdo a la colección y no de forma generalizada.  Paralelo a ello, el presupuesto asignado debe basarse en dichas necesidades.
-       la inversión en las tecnologías es costosa.  A pesar de que estas son un «asset», el presupuesto y enfoque de la unidad no debe dirigirse completamente a la implementación de las mismas.
-       es imprescindible la conservación de los recursos impresos.  Se ha mostrado que los recursos impresos tienen mayor tiempo de duración si se preservan adecuadamente.  Además, algunos de los recursos impresos tienen gran valor informacional e histórico, el cual es único.
-       el bibliotecario de las unidades académicas debe conocer y la mostrar importancia, pertinencia y contribución de su unidad a la institución a la que le sirve a través de sus servicios.
Una vez un bibliotecario comprenda y aplique estos conceptos, podrá ser un líder hábil en su profesión.

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