miércoles, 7 de mayo de 2014

El impacto de la crisis económica en las bibliotecas académicas: Un análisis de contenido sobre el efecto de los recortes presupuestarios en tres unidades de información


Resumen
            El siguiente trabajo es busca investigar el efecto que tiene la crisis económica en la mercado de las unidades de información académica.  Se entiende que a raíz de los recortes presupuestarios muchas bibliotecas han adoptado medidas para promocionar sus servicios y mostrar su pertinencia en los escenarios académicos.  A su vez, el mercado en las mismas también conlleva el crear consciencia sobre la situación que atraviesa la unidad con el fin de evitar mayores recortes o adquirir fondos.  El ensayo definirá la crisis y la aplicación de las estrategias de mercadeo en las unidades de información académicas.  A su vez, dará a luz de los efectos de la crisis fiscal y las técnicas empleadas por algunas bibliotecas.  Se espera que la literatura consultada y analizada arroje luz sobre cómo los administradores de las unidades de información orientan al personal de la biblioteca.  A su vez, se espera que los documentos y textos consultados reflejen cómo los recursos humanos desarrollan técnicas para combatir la crisis.  El periodo a estudiar partirá del 2008 hasta el presente año.  Se entiende que la delimitación de cinco años es pertinente para el estudio de estos casos.  En adición, se consultarán libros sobre el tema, donde se exponen soluciones y cursos de acción para enfrentar los contratiempos del recorte de presupuesto.  Al final del ensayo, se espera proponer una posible solución al problema que enfrentan las bibliotecas académicas y la pertinencia del tema en el entorno de las unidades de información en Puerto Rico.
Palabras claves: recortes presupuestarios, mercadeo, biblioteca académica, futuro de las bibliotecas, administración de bibliotecas.


Introducción
            La crisis en las bibliotecas se refiere al periodo de recesión económica de los Estados Unidos de Norte América.  Este periodo ha tenido repercusiones en la educación superior y consecuentemente en las bibliotecas académicas (Blessinger & Costello, 2011).  Según Lowry (2013), Blessinger & Costello (2011) y Regazzi (2013) la Gran Recesión Económica actual comenzó en el 2008 y se ha extendido a lo largo del presente año.  Según la literatura consultada se entiende que los resabios de la recesión han impactado a todos los estados y territorios de los Estados Unidos.  Sus efectos han ido más allá del aspecto económico y se siguen manifestado en la sociedad estadounidense (p. 218).
            Como resultado de la recesión, las instituciones universitarias han recibido una reducción en los fondos federales y de organizaciones profesionales que apadrinan los diversos programas de estudio.  A raíz de ello, las bibliotecas académicas también han recibido reducciones en sus presupuestos.  Esta reducción ha afectado dramáticamente la labor, servicios y otros ofrecimientos de las unidades de información en las universidades (Blessinger & Costello, 2011).  En el entorno de las unidades de información se entiende que la crisis es el recorte de más de un diez por ciento (10%) del presupuesto asignado por parte de la institución académica a la que pertenece (Lowry, 2013).  Con el fin de poder subsidiar sus servicio y evitar más recortes, las unidades de información han buscado y diseñado estrategias para mostrar su pertinencia en el entorno universitario y obtener fondos.  Uno de estos mecanismos es el mercadeo.
            El mercadeo, al igual que el servicio que proveen las bibliotecas, va dirigido a los usuarios o clientes.  De igual forma, este proceso va dirigido a un grupo de personas con el fin de informarles sobre un servicio o bien que pueda saciar sus necesidades (Soroya & Ameen, 2013).  En el campo de la bibliotecología, Siess (2003) define el mismo como el proceso donde se determina a quién una unidad de información le sirve y con qué productos le puede servir (p. xvi).  En las siguientes secciones, se discutirá más a fondo el impacto de la recesión, la aplicación del mercadeo a las bibliotecas académicas y tres estudios de caso.

Terminología
            La terminología utilizada para el desarrollo de este análisis de contenido cuenta con términos bilingües (español e inglés).  Entre los términos utilizados para la recuperación de información en bases de datos y el catálogo en línea fueron los siguientes: «future of libraries», «budget cuts», «library management», «recession», «academic libraries», «marketing», «crisis presupuestaria», «administración de bibliotecas», «recorte presupuestario», «bibliotecas académicas», «mercadeo».  Entre los recursos consultados para este trabajo se encuentran artículos de revistas académicas, informes de asociaciones profesionales y libros relacionados al tema.


Revisión de literatura
Situación de las bibliotecas académicas
            Uno de los propósitos fundamentales de la biblioteca académica es el apoyo a la investigación y al currículo de la institución a la que pertenece.  La biblioteca académica también sirve como unidad de información especializada para investigadores.  Algunas de las colecciones y bibliotecas dentro de los sistemas de bibliotecas de las instituciones universitarias, sirven como acervo histórico.  Un ejemplo de ello son la Colección Josefina del Toro Fulladosa y la Colección Puertorriqueña del Sistema de Bibliotecas de la Universidad de Puerto Rico.
            La recesión económica se ha documentado a través de artículos en revistas académicas o profesionales, informes de asociaciones profesionales y en algunos planes estratégicos de las unidades de información.  En los planes estratégicos, esto se puede ver reflejado en el informe de presupuestos, el Análisis fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas (SWOT, por sus siglas en inglés) o el listado de los problemas, limitaciones y restricciones.  Un ejemplo de ello es el Plan estratégico del 2005-2010 de la Biblioteca Santiago Iglesias, hijo de la Escuela de Arquitectura en la Universidad de Puerto Rico (p. 5).
            A raíz de la reducción de presupuesto, las bibliotecas académicas han optado por hacer un recorte de servicios y ofrecimientos.  Algunas unidades de información también se han enfocado e inclinado en el ofrecimiento de servicios electrónicos.  Este tipo de práctica, a pesar de ser uno esencial en la era de la informática, ha representado ser una amenaza para el personal de las unidades y en algunas bibliotecas ha creado un desbalance en el desarrollo de las colecciones.  Más allá de los servicios, el personal de las unidades también ha sentido los resabios del recorte presupuestario.  A los bibliotecarios en las unidades académicas, como parte del personal docente, se les requiere el desarrollo de investigaciones y la asistencia a actividades de desarrollo profesional.  Para poder lidiar con la situación, las bibliotecas han congelado plazas, eliminado los fondos para el desarrollo de algunas colecciones, reducido servicios (Blessinger & Costello, 2011).  Algunos de los recortes en los beneficios de los empleados reportados en un estudio realizado por Blessinger y Costello (2011) informa que el efecto más recurrente es la eliminación de los beneficios dados por la institución para el desarrollo profesional.  A pesar de la eliminación de estos beneficios, la institución continúa pidiéndoles a sus empleados la asistencia a actividades de desarrollo profesional y la publicación de trabajos de investigación.  Como consecuencia, los bibliotecarios docentes se ven forzados a sufragar los gastos de estas actividades e investigaciones (p. 307).  Adicional a la eliminación de los beneficios mencionados, se ha reportado que las tareas en la unidad han aumentado mientras que el tiempo que la unidad provee servicios a los usuarios ha disminuido (p. 309).
            Paralelo a la eliminación de los beneficios de empleados enfocados en el desarrollo profesional, Regazzi (2013) menciona que algunas bibliotecas han contratado personal que no posee preparación en la disciplina (non-librarian staff).  Se entiende que la incorporación de un personal que no posee un título o certificación en ciencias bibliotecarias ayuda al ahorro de la institución.  Sin embargo, este tipo de práctica no asegura que la biblioteca y los usuarios se beneficien.  Otras prácticas que se han llevado a cabo a raíz del recorte presupuestario de las bibliotecas académicas han sido la eliminación de vacantes, despidos, programas de retiro a temprana edad, eliminación de licencias y permisos, y devolución de fondos (Lowry, 2013).  Estas prácticas se han llevado a cabo con el fin de economizar.  Sin embargo, lo economizado por las bibliotecas a través de este tipo de práctica ha sido muy poco.  Cabe mencionar que la eliminación del personal en las bibliotecas no es un fenómeno que se ha limitado a los resabios de la crisis económica. (Lowry, p. 8).
            Como se mencionó previamente, el incremento de la adquisición de materiales electrónicos ha sido una tendencia de las bibliotecas académicas ante el recorte presupuestario.  El desarrollo de colecciones se ha enfocado en la adquisición de bases de datos en línea, publicaciones seriadas electrónicas y libros electrónicos.  Igualmente, se ha recurrido a la implementación de servicios en línea como los de referencia.  Se especula que la tendencia a la adquisición de este tipo de recursos y servicios se debe a la idea de reducir los gatos de mantenimiento de los recursos impresos.  Igualmente, el tamaño del espacio físico de los edificios de las unidades de información provocado un aumento ante la implementación de los recursos y servicios electrónicos.
«There is an obvious progression when viewed by size from smaller to larger in both the materials held as well as total spending on materials.  The increasing use of electronic materials rather than paper/microform has significant impacts on a number of areas related to the utilization of the library, the cost structure of library institutions, and staffing» (Regazzi, 2013).

Mercadeo en las bibliotecas académicas
            El mercadeo en las bibliotecas se remota al siglo XIX, cuando S.S. Green, un bibliotecario estadounidense, promocionó el servicio individualizad a los usuarios de la unidad.  Green, quien después pasó a convertirse en el primer presidente de la Asociación Americana de Bibliotecas (ALA, por sus siglas en inglés), expuso que uno de los objetivos principales de cualquier unidad de información es el usuario.  Al igual que las unidades públicas, la biblioteca académica busca saciar las necesidades de los profesores, los estudiantes y la gestión de investigación de las universidades.  En muchas ocasiones, el servicio al usuario es de carácter individualizado, por lo que el mercadeo de la unidad debe enfocarse en este aspecto (Soroya & Ammen, 2013). (Chan, 2012). 
            El fin del mercadeo es satisfacer una necesidad con la meta de alcanzar los objetivos de una institución (Soroya & Ameen, 2013).  En el caso de las bibliotecas académicas, se busca promover los servicios de la unidad de forma efectiva con el fin de informar a los usuarios de su existencia.  A diferencia de las bibliotecas públicas, donde el usuario es un visitante frecuente, en las bibliotecas académicas los usuarios cambian con frecuencia (Siess, 2003).  Esto crea un reto sobre cómo dar seguimiento a las estrategias de mercadeo y conocer las necesidades de los usuarios.  Una estrategia que han adoptado las universidades es crear lazos de colaboración con los miembros de las diversas facultades (p. 48).  Sin embargo, en ocasiones estos también son agentes cambiantes.
            En la actualidad, el competidor más grande que tiene la biblioteca académica es la Web 2.0 y los buscadores comerciales.  Siess (2003) expone que los bibliotecarios deben crear mecanismo para extender sus servicios a través de la Web 2.0, y mostrar que dichos servicios son igual o más competentes que los comerciales (p. 49).
            Otro reto para las bibliotecas académicas son los programas a distancia.  Esto puede significar una reducción significativa en el uso y la visita de las bibliotecas, pues el alumno ya no tiene la necesidad de ir al aula.  Un medio para combatir esto ha sido promocionar servicios de referencia a través de correo electrónico o archivos digitales dentro de los portales de las bibliotecas (p. 49)  Su fin continúa sido alcanzar al usuario y saciar sus necesidades de información adaptándose a su situación.
            Durante la década de los 1960s Kotler y Levy, exponen el uso de la técnicas de mercado para la adquisición de fondos y promoción de servicios en las bibliotecas públicas y otras entidades sin fines de lucro (p. 13).  Una de las técnicas que mencionan Kotler y Levi es salir de la unidad, centrar y buscar a los usuarios a través de servicios como un bibliobús o haciendo un programa de préstamo inter-bibliotecario con las escuelas del área.  A pesar que las bibliotecas académicas funcionan diferente a las públicas y su enfoque es otro, ambas deben tomar en cuenta lo expuesto por Kotler y Levi (1969).  Aplicando esta ponencia a la actualidad, una de las formas en que las bibliotecas académicas pueden buscar usuarios es el uso de las redes sociales y otras herramientas de la Web 2.0
            Ante la el constante recorte presupuestario a raíz de la crisis económica, las unidades de información deben plantear técnicas de mercadeo para mostrar su pertinencia y justificar sus metas.  Si una unidad no enfatiza su pertinencia ante la comunidad, deja de tener visibilidad y pertinencia, sobre todo en la era digital.  Es un hecho que los usuarios actuales se sienten más atraídos por los recursos electrónicos.  Pues su inmediatez y omnipresencia es un atractivo para cualquier usuario (Chan, 2012; Siess, 2003).  En los estudios de caso consultados, se sugiere que las bibliotecas no se resistan a la implementación de los recursos electrónicos, sino que busquen estrategias alternas de cómo pueden combinarlos con los servicios existentes con el fin de optimizar los ofrecimientos de la unidad (Thorpe & Bowman, 2013).
            Otro ejercicio y práctica que han empleado algunas bibliotecas para dar a conocer su situación fiscal son campañas de defensa (advocacy).  Muchas veces los ejercicios de advocacy se realizan para obtener fondos, dar los efectos que tienen los recortes presupuestarios en la labor de las unidades o el desarrollo de colecciones.
«Of course, library advocacy is most visible during budget time; lack of funds is axiomatic to our profession.  Libraries always have to speak up to get their slice of the budget pie, and they have done so quite well for many years.  As budgets tighten, however, the slices become thinner, verging on starvation rations.  Libraries must ask more loudly and more often for what they need, and incredulous library professionals are left to wonder about the extension of the modest benefits that have taken them years to accrue» (Comito, et. al, 2010).


Estudios de caso
            Se seleccionaron dos bibliotecas académicas en los Estados Unidos.  Estas han sido objeto de estudios sobre los efectos de la recesión económica y cómo han buscado compensar por los fondos perdidos.  En adición, se mencionarán las estrategias de mercadeo de algunas unidades con el fin de promocionar sus servicios.

Sistema de bibliotecas de las universidades de Luisiana
            Mokia (2010) entrevistó tres directores de los sistemas de bibliotecas de las universidades de Luisiana con el fin de determinar cómo la crisis presupuestaria ha impactado las mismas.  Entre las universidades que participaron del estudio se encuentran: Grambling State University, Louisiana Tech University y University of Louisiana at Monroe.  Las tres universidades y sus bibliotecas han tenido recortes presupuestarios.  Todas reportaron que los recortes presupuestarios comenzaron en el 2009, un año después del inicio de la crisis fiscal.  Más allá del recorte de la crisis fiscal, el estado de Luisiana ya se encontraba en una situación económica desfavorable a raíz del paso del Huracán Katrina en el 2005 (p. 11).  El paso del huracán afectó la estructura física de las bibliotecas y dañó algunas colecciones, las cuales algunas bibliotecas aún no han logrado reponer en su totalidad.
            Además de los estragos del Huracán, uno de los efectos más reportado a raíz del recorte presupuestario del 2009 ha sido la reducción del personal de las unidades y las plazas congeladas (p. 13).  En cada una de las unidades se reporta como mínimo el retiro de algún bibliotecario cuyas labores se designaban a la administración o dirección de programas.  Otro efecto observado es la reducción de fondos para contratar a estudiantes bajo el programa de estudio y trabajo, y reducción en los horarios de servicio.  Dos de las tres bibliotecas reportan que ya no operan durante los fines de semana por falta de personal y tráfico de usuarios.  Según ellos, esto le da a entender a la administración universitaria que la operación de la biblioteca durante estos días no es pertinente.  Otro efecto que ha tenido la reducción de fondos otorgados a la biblioteca, tanto a raíz de la crisis económica como por el Huracán Katrina, ha sido la reducción de subscripciones seriadas (Niembla, et. al, 2012) y los fondos para los programas de crecimiento profesional.  Este último aparenta ser unos recortes más frecuentes en las bibliotecas.  Como se mencionó en la sección anterior, gran parte del personal docente de las universidad aún se les exige la participación y contribución de la gestión investigativa.  Sin embargo, las universidades ya no sufragan estos gastos (Blessinger y Costello, 2011).
            Algunos métodos que han utilizados las bibliotecas para combatir los resabios de los recortes ha sido la creación de un banco de fondos (p. 8).  El mismo consiste de donaciones con el fin de poder sufragar los gastos que la universidad no está pagando.  También algunas bibliotecas han utilizado el banco de fondos para el desarrollo de nuevos servicios o mejorar las facilidades físicas de la unidad.

Biblioteca Lucy Scribner, Skidmore College en Nueva York
            La Biblioteca Lucy Scribner es una biblioteca académica especializada en arte.  Desde el inicio de la recesión fiscal la unidad se ha topado con una gran reducción de fondos, la cual la ha llevado al recorte de servicios.  Al igual que en el caso de las Universidades de Luisiana, la Biblioteca Lucy Scribner se vio forzada a reducir la adquisición de recursos seriados impresos.  En su lugar, y a raíz de la inflación del costo de las bases de datos, la unidad optó por proveer el servicio de publicaciones seriadas en línea (Zappen, 2010).  Sin embargo, este cambio no fue inmediato.  Antes de eliminar la adquisición de las publicaciones seriadas impresas, la unidad eliminó el servicio de encuadernación de las mismas (p. 348).  En su lugar, decidió implementar un servicio de préstamo inter-bibliotecario en caso de que el ejemplar solicitado no estuviese disponible en la unidad.  Otro servicio que la unidad eliminó fue la colección de documentos gubernamentales (p. 349).  La creciente disponibilidad de los documentos gubernamentales en línea llevó a la unidad concluir que la colección no solo ya era pertinente, sino que su mantenimiento era costoso.  Por lo cual, la unidad decidió de emplear los fondos designados en el mantenimiento de otros recursos como los monográficos (p. 351).
            Contrario a las bibliotecas académicas de Luisiana, la Biblioteca Lucy Scribner no reportó un déficit en el personal.  Su estudio va más enfocado a la pérdida se servicios físicos e impresos.  Se entiende puede deducir que la eliminación de las colecciones impresas y los servicios especializados pueden conllevar la eliminación de puestos.  A su vez, la implementación de servicios en línea también puede causar el mismo efecto.  Zappen (2010) indica que los servicios electrónicos son muy costosos, lo cual lleva a que la unidad invierta más en ellos y crear un desbalance.
            En vez de emplear una técnica de recolecta de fondos, la biblioteca ha optado por la asignación de fondos a otros servicios.  Esto puede ser efectivo o no.  A pesar que los recursos digitales han tenido un auge en el ámbito académico, para que se implementen efectivamente se deben promocionar (Comito, et. al, 2012; Siess, 2003; Thorp & Bowman, 2013).  Este aspecto no fue discutido muy a fondo en el estudio de caso descrito por Zappen (2010), sin embargo parece ser la realidad de muchas unidades académicas.

Biblioteca de la Universidad de Indiana, Recinto de Kokomo
            El personal de la biblioteca de la Universidad de Indiana en Kokomo busca mercadear un nuevo servicio de base de datos.  El servicio, llamado EBSCO Discovery Service (EDS, por sus siglas en inglés), es un buscador donde los usuarios pueden extraer de una forma más sencilla información de las bases de datos y hallar recursos dentro de la unidad.  Este buscador emula la apariencia de los buscadores comerciales como Google y Bing, mientras que mantiene los componentes esenciales de los buscadores de las bases de datos (Thorpe & Bowman, 2013). Para promover el servicio, el personal preparó una campaña dirigida a los estudiantes de sub grado.  Para la campaña se diseñaron anuncios impresos en carteles y en el portal de la biblioteca.  Además, se realizó una actividad de orientación y se colocaron estaciones, donde los estudiantes podían probar el producto.  A pesar de que la actividad no tuvo el auge que el personal de la unidad esperaba, sí hubo un incremento en el uso de las bases de datos entre los estudiantes de la Universidad.  A su vez, el personal notó que, con el transcurso del tiempo, los estudiantes hacían mención del mismo en la biblioteca.
            Al igual que los estudios previamente mencionados, la Universidad de Indiana ha enfrentado un incremento en el uso de los recursos en línea.  También se ha topado con una disminución de usuarios, por lo cual la labor de la unidad se ha visto afectada.  Como parte de la campaña de EDS, la biblioteca busca ganar pertinencia y mostrar la importancia del uso del programa EDS.  De carecer de usuarios, la unidad se vería forzada a eliminar el servicio pues su mantenimiento es muy costoso.

Biblioteca de la Universidad Bautista de Hong Kong
            Chan (2012) documenta los resultados del mercadeo de la biblioteca de la Hong Kong Baptist University en las red social Facebook.  La decisión de promover la biblioteca en las redes sociales se debe a la reducción de presupuesto para diseñar una campaña y la diminución significativa de usuarios de la unidad.
            Chan compara los diversos tipos de anuncios que se pueden utilizar en el portal, su efectividad y precio.  El enfoque principal es la promoción de los recursos de la biblioteca a través su “fan page” en dicho portal.  El fin del “fan page” es concientizar a los estudiantes de los diversos servicios que ofrece la unidad y promover que visiten la misma; ser presentes en la comunidad.
            Para promover el “fan page”, la unidad optó por las siguientes estrategias: el mercadeo a una audiencia amplia o a los estudiantes de la institución.  El mercadeo se hizo a través de adverts.  Algunos adverts o anuncios se hicieron a través de la promoción de la actividad de los usuarios llamado “sponsored stories”.  Luego de unos meses de estudiar la efectividad de estos tipos de anuncios la biblioteca noté un leve incremento en los visitantes.  Sin embargo, muchos usuarios de Facebook se subscribieron al “fan page”, lo cual indica que los miembros de la comunidad universitaria están expuestos a la promoción de los servicios de la unidad.
            A pesar de que esta unidad no es estadounidense, investigadores como Siess (2003) y Comito et. al (2012) hacen mención de esta estrategia como una efectiva para promocionar los servicios de una unidad de información.

Limitaciones del análisis
            A lo largo de la recuperación de información se encontraron algunas limitaciones.  Entre las limitaciones halladas se descubrió que muchos artículos sobre el tema tocan el mismo de forma general.  Los informes hallados abarcan la situación de las bibliotecas académicas de instituciones públicas y privadas.  Se entiende que esto afecta el análisis de contenido, pues el proceso de adquisición de fondos de ambos tiempos de instituciones es diferente.  Sin embargo, los efectos de la reducción de presupuesto han llevado a prácticas similares por parte de la administración de la unidad de información.  A su vez, se observó que muy pocas bibliotecas académicas utilizan técnicas de mercado para subsanar el impacto de los recortes presupuestarios.  Por ende, se tuvo que buscar literatura adicional sobre otras unidades de información para conocer cuáles han sido las técnicas que mercadeo que han implementado.
            Otra limitación que se encontró al buscar literatura sobre el tema es la carencia de literatura sobre bibliotecas académicas que pertenezcan a universidades del estado.  Mucho de los artículos hallados trataban sobre las universidades del estado de Luisiana, instituciones privadas o extranjeras.  A pesar que en el caso de las instituciones fuera de los Estados Unidos pueden presentar patrones similares, se entiende que las condiciones de la crisis fiscal varían al igual que los proyectos que le otorgan fondos a las mismas.

Hallazgos
            A pesar de que existe literatura sobre el impacto de la recesión fiscal en las bibliotecas académicas y el mercadeo en dichas unidades, se observó que la misma está bajo temas diferentes.  Al estudiar el impacto de la recesión, los estudios de caso consultados no ofrecen una solución relacionada al mercadeo sino ajustes a su labor que en ocasiones no son de beneficio para la unidad.  Dichos ajustes tampoco buscan resaltar la pertinencia e importancia de la unidad en su comunidad.  Los estudios consultados sólo se limitan a la solución de problemas inmediatos con el fin de evitar el cierre de la unidad (Mokia, 2010; Zappen, 2010).
            Por su parte la literatura consultada sobre el mercadeo hace hincapié del uso de las estrategias de mercadeo a raíz de la crisis económica.  Sin embargo, la mayoría se enfoca en las bibliotecas públicas y comunitarias (Comito, et al., 2012).  Los estudios de caso sobre las bibliotecas académicas y el mercadeo se enfocan en la implementación y promoción de recursos de la Web 2.0 para atraer a los usuarios.  Uno de los estudios consultados, busca promover el uso de una herramienta de búsqueda en las bases de datos (Thorpe & Bowman, 2013), mientras que otro intenta promocionar la unidad a través de las redes sociales (Chan, 2012).
            Se entiende que el proceso de mercadeo se puede dar bajo los contextos discutidos en los estudios de caso de Mokia (2010) y Zappen (2010).  Para que se haya implementado un proceso se emigración hacia los recursos tecnológicos se entiende también que la unidad debió o debe realizar algún tipo de mercadeo.  El mercadeo no sólo funge como estrategia de promoción, sino como una estrategia de evaluación la cual le permite conocer al personal de la unidad la efectividad de los servicios (Kotler & Levy, 1969).  Esta observación se considera como otra limitación del estudio, pues los estudios de caso no ofrecen detalles sobre el porqué los usuarios prefieren los recursos en línea ni bajo la circunstancia en que ellos conocen sobre dichos servicios.

Conclusión
            La literatura sobre el mercadeo en las unidades de información dan una idea de las estrategias que han utilizado las diversas bibliotecas.  A su vez, dan a entender que todas las unidades han sido víctimas de recortes presupuestarios.  Dichos recortes han llevado a diversas prácticas que en ocasiones no son favorables para la unidad.  La eliminación de los servicios y la reducción del personal pueden llevar un mensaje erróneo a los administradores gubernamentales sobre la pertinencia e importancia de las bibliotecas.  Las diversas estrategias de mercadeo no sólo promueven el uso de los servicios que ofrecen las unidades, le proveen al usuario, a los agentes administrativos de las universidades y al gobierno (Comito, et. al, 2012).
            Los investigadores del campo deben tomar consciencia sobre las herramientas que se pueden emplear para salvar algunos servicios.  Se recomienda una inclusión de los programas y estrategias que se pueden emplear para salvar los recursos de las unidades.  A pesar de que el propósito de las bibliotecas académicas es diferente al de las públicas, estas deben tomar ejemplo de cómo crear campañas de defensa (Siess, 2003).  El fin de ello, al igual que el del mercadeo, es dar a conocer la gestión que se realiza en las bibliotecas.  De lo contrario, se desconocerá la pertinencia de la unidad en la comunidad.


Referencias

Blessinger, K., & Costello, G.  (2011).  The Effect of Economic Recession on Institutional Support for Tenure-Track Librarians in ARL Institutions.  Journal of Academic Librarianship, 37(4), 307-311.  (AN: 503011759)

Chan, C. (2012). Marketing the academic library with online social network advertising. Library management, 33(8/9), pp. 479-489. doi: 10.1108/01435121211279849.

Comito, L., Geraci, A., Zabriskie, C. (2012) Grassroots library advocacy. Chicago: American Library Association.

Garoufallou, E., Siatri, R., Zafeiriou, G., & Balampanidou, E. (2013). The use of marketing concepts in library services: a literature review. Library Review, 62(4/5), 312-334. doi: 10.1108/LR-06-2012-0061

Greene, M.A.  (2011).  Doing Less Before It's Done Unto You: Reshaping Workflows for Efficiency Before the Wolf Is at the Door.  RBM: A Journal of Rare Books, Manuscripts, & Cultural Heritage, 12(2), 92-103.  (AN: 67551581).

Green, S.S. (1876) Personal relations between librarians and readers.  Library journal. Recuperado de: http://polaris.gseis.ucla.edu/jrichardson/DIS220/personal.htm

Guarria, C.  I., & Wang, Z.  (2011).  The economic crisis and its effect on libraries.  New Library World, 112(5/6), 199-214.  doi: 10.1108/03074801111136248

Hernon, P., Matthews, J.  (2013) Reflecting on the future of academic and public libraries.  Disponible en: http://site.ebrary.com/lib/uprrp/docDetail.action?docID=10751708&p00=Academic+Libraries&token=f89d2e34-d3af-403e-a204-507008e04a50

Kotler, P., Levy, S.J. (1969) Broadening the concept of marketing. Journal of marketing, 33(1), pp. 10-15. (AN: 5001255).

Miller, R.  (2012).  Damn the Recession, Full Speed Ahead.  Journal of Library Administration, 52(1), 3-17.  doi: 10.1080/01930826.2012.629963

Mokia, R.  (2010).  A Tale of Three Libraries: The Impact of Budgets Cuts on the University of Louisiana System Libraries.  Louisiana Libraries, 72(4), 7-16.  (AN: 502989528).

Murray, A.  (2011).  Maximizing an economic recession through strategic organizational repositioning.  Bottom Line: Managing Library Finances, 24(1), 13-23.  doi: 10.1108/08880451111142006

Niemla, K., Matthews, M., & Zimmerman, S.  (2012).  The Razor's Edge: Louisiana's State Budget and the Serials Crisis of 2010–2012.  Serials Librarian, 62(1-4), 140-150.  doi: 10.1080/0361526X.2012.652486

Siess, J.A.  (2003) The visible librarian: Asserting your value with marketing and advocacy.  Chicago: American Library Association.

Soroya, S., & Ameen, K. (2013). LIS marketing approach in libraries: A selected literature review. Pakistan library & information science journal, 44(4), pp. 4-18. (AN: 94401888).

Thorpe, A., & Bowman, H. (2013). Promoting discovery: Creating an in-depth library marketing campaign. Journal of library administration, 53(2/3), pp. 100-121. doi: 10.1080/01930826.2013.853485.

Trail, M.  (2013).  Evolving with the Faculty to Face Library Budget Cuts.  Serials Librarian, 65(2), 213-220.  doi: 10.1080/0361526X.2013.802268

Universidad de Puerto Rico (n.d.) Plan estratégico 2005-2010. Biblioteca Santiago Iglesias, hijo [PDF] San Juan, PR: Autor

Walsh, W., & Walsh, F.  (2009).  An Examination of Lending Fees at 30 Academic Libraries in the Southeast.  Journal Of Interlibrary Loan, Document Delivery & Electronic Reserves, 19(3), 195-204.  doi: 10.1080/10723030903017137

Zappen, S.  H.  (2010).  Managing Resources to Maximize Serials Access: The Case of the Small Liberal Arts College Library.  Serials Librarian, 59(3/4), 346-359.  doi: 10.1080/03615261003623104

No hay comentarios:

Publicar un comentario