Resumen
El siguiente trabajo es busca
investigar el efecto que tiene la crisis económica en la mercado de las
unidades de información académica. Se
entiende que a raíz de los recortes presupuestarios muchas bibliotecas han
adoptado medidas para promocionar sus servicios y mostrar su pertinencia en los
escenarios académicos. A su vez, el
mercado en las mismas también conlleva el crear consciencia sobre la situación
que atraviesa la unidad con el fin de evitar mayores recortes o adquirir
fondos. El ensayo definirá la crisis y
la aplicación de las estrategias de mercadeo en las unidades de información
académicas. A su vez, dará a luz de los
efectos de la crisis fiscal y las técnicas empleadas por algunas
bibliotecas. Se espera que la literatura
consultada y analizada arroje luz sobre cómo los administradores de las
unidades de información orientan al personal de la biblioteca. A su vez, se espera que los documentos y
textos consultados reflejen cómo los recursos humanos desarrollan técnicas para
combatir la crisis. El periodo a
estudiar partirá del 2008 hasta el presente año. Se entiende que la delimitación de cinco años
es pertinente para el estudio de estos casos.
En adición, se consultarán libros sobre el tema, donde se exponen
soluciones y cursos de acción para enfrentar los contratiempos del recorte de
presupuesto. Al final del ensayo, se
espera proponer una posible solución al problema que enfrentan las bibliotecas
académicas y la pertinencia del tema en el entorno de las unidades de
información en Puerto Rico.
Palabras claves: recortes presupuestarios, mercadeo,
biblioteca académica, futuro de las bibliotecas, administración de bibliotecas.
Introducción
La
crisis en las bibliotecas se refiere al periodo de recesión económica de los
Estados Unidos de Norte América. Este
periodo ha tenido repercusiones en la educación superior y consecuentemente en
las bibliotecas académicas (Blessinger & Costello, 2011). Según Lowry (2013), Blessinger & Costello
(2011) y Regazzi (2013) la Gran Recesión Económica actual comenzó en el 2008 y
se ha extendido a lo largo del presente año.
Según la literatura consultada se entiende que los resabios de la
recesión han impactado a todos los estados y territorios de los Estados Unidos. Sus efectos han ido más allá del aspecto
económico y se siguen manifestado en la sociedad estadounidense (p. 218).
Como
resultado de la recesión, las instituciones universitarias han recibido una
reducción en los fondos federales y de organizaciones profesionales que
apadrinan los diversos programas de estudio.
A raíz de ello, las bibliotecas académicas también han recibido
reducciones en sus presupuestos. Esta
reducción ha afectado dramáticamente la labor, servicios y otros ofrecimientos
de las unidades de información en las universidades (Blessinger & Costello,
2011). En el entorno de las unidades de
información se entiende que la crisis es el recorte de más de un diez por
ciento (10%) del presupuesto asignado por parte de la institución académica a
la que pertenece (Lowry, 2013). Con el
fin de poder subsidiar sus servicio y evitar más recortes, las unidades de
información han buscado y diseñado estrategias para mostrar su pertinencia en
el entorno universitario y obtener fondos.
Uno de estos mecanismos es el mercadeo.
El
mercadeo, al igual que el servicio que proveen las bibliotecas, va dirigido a
los usuarios o clientes. De igual forma,
este proceso va dirigido a un grupo de personas con el fin de informarles sobre
un servicio o bien que pueda saciar sus necesidades (Soroya & Ameen,
2013). En el campo de la
bibliotecología, Siess (2003) define el mismo como el proceso donde se
determina a quién una unidad de información le sirve y con qué productos le
puede servir (p. xvi). En las siguientes
secciones, se discutirá más a fondo el impacto de la recesión, la aplicación
del mercadeo a las bibliotecas académicas y tres estudios de caso.
Terminología
La terminología utilizada para el
desarrollo de este análisis de contenido cuenta con términos bilingües (español
e inglés). Entre los términos utilizados
para la recuperación de información en bases de datos y el catálogo en línea
fueron los siguientes: «future of libraries», «budget cuts», «library
management», «recession», «academic libraries», «marketing», «crisis
presupuestaria», «administración de bibliotecas», «recorte presupuestario»,
«bibliotecas académicas», «mercadeo».
Entre los recursos consultados para este trabajo se encuentran artículos
de revistas académicas, informes de asociaciones profesionales y libros
relacionados al tema.
Revisión de literatura
Situación de las bibliotecas académicas
Uno de los propósitos fundamentales
de la biblioteca académica es el apoyo a la investigación y al currículo de la
institución a la que pertenece. La
biblioteca académica también sirve como unidad de información especializada
para investigadores. Algunas de las
colecciones y bibliotecas dentro de los sistemas de bibliotecas de las
instituciones universitarias, sirven como acervo histórico. Un ejemplo de ello son la Colección Josefina
del Toro Fulladosa y la Colección Puertorriqueña del Sistema de Bibliotecas de
la Universidad de Puerto Rico.
La recesión económica se ha
documentado a través de artículos en revistas académicas o profesionales,
informes de asociaciones profesionales y en algunos planes estratégicos de las
unidades de información. En los planes
estratégicos, esto se puede ver reflejado en el informe de presupuestos, el
Análisis fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas (SWOT, por sus
siglas en inglés) o el listado de los problemas,
limitaciones y restricciones. Un
ejemplo de ello es el Plan estratégico
del 2005-2010 de la Biblioteca Santiago Iglesias, hijo de la Escuela de Arquitectura en la Universidad de
Puerto Rico (p. 5).
A raíz de la reducción de
presupuesto, las bibliotecas académicas han optado por hacer un recorte de
servicios y ofrecimientos. Algunas
unidades de información también se han enfocado e inclinado en el ofrecimiento
de servicios electrónicos. Este tipo de
práctica, a pesar de ser uno esencial en la era de la informática, ha
representado ser una amenaza para el personal de las unidades y en algunas
bibliotecas ha creado un desbalance en el desarrollo de las colecciones. Más allá de los servicios, el personal de las
unidades también ha sentido los resabios del recorte presupuestario. A los bibliotecarios en las unidades
académicas, como parte del personal docente, se les requiere el desarrollo de
investigaciones y la asistencia a actividades de desarrollo profesional. Para poder lidiar con la situación, las
bibliotecas han congelado plazas, eliminado los fondos para el desarrollo de
algunas colecciones, reducido servicios (Blessinger & Costello, 2011). Algunos de los recortes en los beneficios de
los empleados reportados en un estudio realizado por Blessinger y Costello
(2011) informa que el efecto más recurrente es la eliminación de los beneficios
dados por la institución para el desarrollo profesional. A pesar de la eliminación de estos
beneficios, la institución continúa pidiéndoles a sus empleados la asistencia a
actividades de desarrollo profesional y la publicación de trabajos de
investigación. Como consecuencia, los
bibliotecarios docentes se ven forzados a sufragar los gastos de estas
actividades e investigaciones (p. 307).
Adicional a la eliminación de los beneficios mencionados, se ha
reportado que las tareas en la unidad han aumentado mientras que el tiempo que
la unidad provee servicios a los usuarios ha disminuido (p. 309).
Paralelo
a la eliminación de los beneficios de empleados enfocados en el desarrollo
profesional, Regazzi (2013) menciona que algunas bibliotecas han contratado
personal que no posee preparación en la disciplina (non-librarian staff). Se
entiende que la incorporación de un personal que no posee un título o
certificación en ciencias bibliotecarias ayuda al ahorro de la
institución. Sin embargo, este tipo de
práctica no asegura que la biblioteca y los usuarios se beneficien. Otras prácticas que se han llevado a cabo a
raíz del recorte presupuestario de las bibliotecas académicas han sido la
eliminación de vacantes, despidos, programas de retiro a temprana edad,
eliminación de licencias y permisos, y devolución de fondos (Lowry, 2013). Estas prácticas se han llevado a cabo con el
fin de economizar. Sin embargo, lo
economizado por las bibliotecas a través de este tipo de práctica ha sido muy
poco. Cabe mencionar que la eliminación
del personal en las bibliotecas no es un fenómeno que se ha limitado a los
resabios de la crisis económica. (Lowry, p. 8).
Como
se mencionó previamente, el incremento de la adquisición de materiales
electrónicos ha sido una tendencia de las bibliotecas académicas ante el
recorte presupuestario. El desarrollo de
colecciones se ha enfocado en la adquisición de bases de datos en línea,
publicaciones seriadas electrónicas y libros electrónicos. Igualmente, se ha recurrido a la
implementación de servicios en línea como los de referencia. Se especula que la tendencia a la adquisición
de este tipo de recursos y servicios se debe a la idea de reducir los gatos de
mantenimiento de los recursos impresos.
Igualmente, el tamaño del espacio físico de los edificios de las
unidades de información provocado un aumento ante la implementación de los
recursos y servicios electrónicos.
«There is an obvious progression when
viewed by size from smaller to larger in both the materials held as well as
total spending on materials. The
increasing use of electronic materials rather than paper/microform has
significant impacts on a number of areas related to the utilization of the
library, the cost structure of library institutions, and staffing» (Regazzi,
2013).
Mercadeo en las bibliotecas académicas
El mercadeo en las bibliotecas se
remota al siglo XIX, cuando S.S. Green, un bibliotecario estadounidense,
promocionó el servicio individualizad a los usuarios de la unidad. Green, quien después pasó a convertirse en el
primer presidente de la Asociación Americana de Bibliotecas (ALA, por sus
siglas en inglés), expuso que uno de los objetivos principales de cualquier
unidad de información es el usuario. Al
igual que las unidades públicas, la biblioteca académica busca saciar las
necesidades de los profesores, los estudiantes y la gestión de investigación de
las universidades. En muchas ocasiones,
el servicio al usuario es de carácter individualizado, por lo que el mercadeo
de la unidad debe enfocarse en este aspecto (Soroya & Ammen, 2013). (Chan,
2012).
El fin del mercadeo es satisfacer
una necesidad con la meta de alcanzar los objetivos de una institución (Soroya
& Ameen, 2013). En el caso de las
bibliotecas académicas, se busca promover los servicios de la unidad de forma
efectiva con el fin de informar a los usuarios de su existencia. A diferencia de las bibliotecas públicas,
donde el usuario es un visitante frecuente, en las bibliotecas académicas los
usuarios cambian con frecuencia (Siess, 2003).
Esto crea un reto sobre cómo dar seguimiento a las estrategias de
mercadeo y conocer las necesidades de los usuarios. Una estrategia que han adoptado las
universidades es crear lazos de colaboración con los miembros de las diversas
facultades (p. 48). Sin embargo, en
ocasiones estos también son agentes cambiantes.
En la actualidad, el competidor más grande
que tiene la biblioteca académica es la Web 2.0 y los buscadores
comerciales. Siess (2003) expone que los
bibliotecarios deben crear mecanismo para extender sus servicios a través de la
Web 2.0, y mostrar que dichos servicios son igual o más competentes que los
comerciales (p. 49).
Otro reto para las bibliotecas
académicas son los programas a distancia.
Esto puede significar una reducción significativa en el uso y la visita
de las bibliotecas, pues el alumno ya no tiene la necesidad de ir al aula. Un medio para combatir esto ha sido
promocionar servicios de referencia a través de correo electrónico o archivos
digitales dentro de los portales de las bibliotecas (p. 49) Su fin continúa sido alcanzar al usuario y
saciar sus necesidades de información adaptándose a su situación.
Durante la década de los 1960s
Kotler y Levy, exponen el uso de la técnicas de mercado para la adquisición de
fondos y promoción de servicios en las bibliotecas públicas y otras entidades
sin fines de lucro (p. 13). Una de las
técnicas que mencionan Kotler y Levi es salir de la unidad, centrar y buscar a
los usuarios a través de servicios como un bibliobús o haciendo un programa de
préstamo inter-bibliotecario con las escuelas del área. A pesar que las bibliotecas académicas
funcionan diferente a las públicas y su enfoque es otro, ambas deben tomar en
cuenta lo expuesto por Kotler y Levi (1969).
Aplicando esta ponencia a la actualidad, una de las formas en que las
bibliotecas académicas pueden buscar usuarios es el uso de las redes sociales y
otras herramientas de la Web 2.0
Ante la el constante recorte
presupuestario a raíz de la crisis económica, las unidades de información deben
plantear técnicas de mercadeo para mostrar su pertinencia y justificar sus
metas. Si una unidad no enfatiza su
pertinencia ante la comunidad, deja de tener visibilidad y pertinencia, sobre
todo en la era digital. Es un hecho que
los usuarios actuales se sienten más atraídos por los recursos
electrónicos. Pues su inmediatez y
omnipresencia es un atractivo para cualquier usuario (Chan, 2012; Siess, 2003). En los estudios de caso consultados, se
sugiere que las bibliotecas no se resistan a la implementación de los recursos
electrónicos, sino que busquen estrategias alternas de cómo pueden combinarlos
con los servicios existentes con el fin de optimizar los ofrecimientos de la
unidad (Thorpe & Bowman, 2013).
Otro ejercicio y práctica que han
empleado algunas bibliotecas para dar a conocer su situación fiscal son
campañas de defensa (advocacy). Muchas veces los ejercicios de advocacy se realizan para obtener
fondos, dar los efectos que tienen los recortes presupuestarios en la labor de
las unidades o el desarrollo de colecciones.
«Of course, library advocacy is most
visible during budget time; lack of funds is axiomatic to our profession. Libraries always have to speak up to get
their slice of the budget pie, and they have done so quite well for many
years. As budgets tighten, however, the
slices become thinner, verging on starvation rations. Libraries must ask more loudly and more often
for what they need, and incredulous library professionals are left to wonder
about the extension of the modest benefits that have taken them years to
accrue» (Comito, et. al, 2010).
Estudios de caso
Se
seleccionaron dos bibliotecas académicas en los Estados Unidos. Estas han sido objeto de estudios sobre los
efectos de la recesión económica y cómo han buscado compensar por los fondos
perdidos. En adición, se mencionarán las
estrategias de mercadeo de algunas unidades con el fin de promocionar sus
servicios.
Sistema
de bibliotecas de las universidades de Luisiana
Mokia
(2010) entrevistó tres directores de los sistemas de bibliotecas de las
universidades de Luisiana con el fin de determinar cómo la crisis
presupuestaria ha impactado las mismas. Entre
las universidades que participaron del estudio se encuentran: Grambling State
University, Louisiana Tech University y University of Louisiana at Monroe. Las tres universidades y sus bibliotecas han
tenido recortes presupuestarios. Todas
reportaron que los recortes presupuestarios comenzaron en el 2009, un año
después del inicio de la crisis fiscal.
Más allá del recorte de la crisis fiscal, el estado de Luisiana ya se
encontraba en una situación económica desfavorable a raíz del paso del Huracán
Katrina en el 2005 (p. 11). El paso del
huracán afectó la estructura física de las bibliotecas y dañó algunas
colecciones, las cuales algunas bibliotecas aún no han logrado reponer en su
totalidad.
Además
de los estragos del Huracán, uno de los efectos más reportado a raíz del
recorte presupuestario del 2009 ha sido la reducción del personal de las unidades
y las plazas congeladas (p. 13). En cada
una de las unidades se reporta como mínimo el retiro de algún bibliotecario
cuyas labores se designaban a la administración o dirección de programas. Otro efecto observado es la reducción de
fondos para contratar a estudiantes bajo el programa de estudio y trabajo, y
reducción en los horarios de servicio.
Dos de las tres bibliotecas reportan que ya no operan durante los fines
de semana por falta de personal y tráfico de usuarios. Según ellos, esto le da a entender a la
administración universitaria que la operación de la biblioteca durante estos
días no es pertinente. Otro efecto que
ha tenido la reducción de fondos otorgados a la biblioteca, tanto a raíz de la
crisis económica como por el Huracán Katrina, ha sido la reducción de
subscripciones seriadas (Niembla, et. al, 2012) y los fondos para los programas
de crecimiento profesional. Este último
aparenta ser unos recortes más frecuentes en las bibliotecas. Como se mencionó en la sección anterior, gran
parte del personal docente de las universidad aún se les exige la participación
y contribución de la gestión investigativa.
Sin embargo, las universidades ya no sufragan estos gastos (Blessinger y
Costello, 2011).
Algunos
métodos que han utilizados las bibliotecas para combatir los resabios de los
recortes ha sido la creación de un banco de fondos (p. 8). El mismo consiste de donaciones con el fin de
poder sufragar los gastos que la universidad no está pagando. También algunas bibliotecas han utilizado el
banco de fondos para el desarrollo de nuevos servicios o mejorar las
facilidades físicas de la unidad.
Biblioteca
Lucy Scribner, Skidmore College en Nueva York
La
Biblioteca Lucy Scribner es una biblioteca académica especializada en
arte. Desde el inicio de la recesión
fiscal la unidad se ha topado con una gran reducción de fondos, la cual la ha
llevado al recorte de servicios. Al
igual que en el caso de las Universidades de Luisiana, la Biblioteca Lucy
Scribner se vio forzada a reducir la adquisición de recursos seriados
impresos. En su lugar, y a raíz de la
inflación del costo de las bases de datos, la unidad optó por proveer el
servicio de publicaciones seriadas en línea (Zappen, 2010). Sin embargo, este cambio no fue
inmediato. Antes de eliminar la
adquisición de las publicaciones seriadas impresas, la unidad eliminó el
servicio de encuadernación de las mismas (p. 348). En su lugar, decidió implementar un servicio
de préstamo inter-bibliotecario en caso de que el ejemplar solicitado no
estuviese disponible en la unidad. Otro
servicio que la unidad eliminó fue la colección de documentos gubernamentales
(p. 349). La creciente disponibilidad de
los documentos gubernamentales en línea llevó a la unidad concluir que la
colección no solo ya era pertinente, sino que su mantenimiento era costoso. Por lo cual, la unidad decidió de emplear los
fondos designados en el mantenimiento de otros recursos como los monográficos
(p. 351).
Contrario
a las bibliotecas académicas de Luisiana, la Biblioteca Lucy Scribner no
reportó un déficit en el personal. Su
estudio va más enfocado a la pérdida se servicios físicos e impresos. Se entiende puede deducir que la eliminación
de las colecciones impresas y los servicios especializados pueden conllevar la
eliminación de puestos. A su vez, la
implementación de servicios en línea también puede causar el mismo efecto. Zappen (2010) indica que los servicios
electrónicos son muy costosos, lo cual lleva a que la unidad invierta más en
ellos y crear un desbalance.
En
vez de emplear una técnica de recolecta de fondos, la biblioteca ha optado por
la asignación de fondos a otros servicios.
Esto puede ser efectivo o no. A
pesar que los recursos digitales han tenido un auge en el ámbito académico,
para que se implementen efectivamente se deben promocionar (Comito, et. al,
2012; Siess, 2003; Thorp & Bowman, 2013). Este aspecto no fue discutido muy a fondo en
el estudio de caso descrito por Zappen (2010), sin embargo parece ser la
realidad de muchas unidades académicas.
Biblioteca
de la Universidad de Indiana, Recinto de Kokomo
El
personal de la biblioteca de la Universidad de Indiana en Kokomo busca
mercadear un nuevo servicio de base de datos.
El servicio, llamado EBSCO Discovery Service (EDS, por sus siglas en
inglés), es un buscador donde los usuarios pueden extraer de una forma más
sencilla información de las bases de datos y hallar recursos dentro de la
unidad. Este buscador emula la
apariencia de los buscadores comerciales como Google y Bing, mientras que
mantiene los componentes esenciales de los buscadores de las bases de datos (Thorpe & Bowman, 2013). Para
promover el servicio, el personal preparó una campaña dirigida a los
estudiantes de sub grado. Para la
campaña se diseñaron anuncios impresos en carteles y en el portal de la
biblioteca. Además, se realizó una
actividad de orientación y se colocaron estaciones, donde los estudiantes
podían probar el producto. A pesar de
que la actividad no tuvo el auge que el personal de la unidad esperaba, sí hubo
un incremento en el uso de las bases de datos entre los estudiantes de la
Universidad. A su vez, el personal notó
que, con el transcurso del tiempo, los estudiantes hacían mención del mismo en
la biblioteca.
Al
igual que los estudios previamente mencionados, la Universidad de Indiana ha
enfrentado un incremento en el uso de los recursos en línea. También se ha topado con una disminución de
usuarios, por lo cual la labor de la unidad se ha visto afectada. Como parte de la campaña de EDS, la
biblioteca busca ganar pertinencia y mostrar la importancia del uso del
programa EDS. De carecer de usuarios, la
unidad se vería forzada a eliminar el servicio pues su mantenimiento es muy
costoso.
Biblioteca
de la Universidad Bautista de Hong Kong
Chan
(2012) documenta los resultados del mercadeo de la biblioteca de la Hong Kong
Baptist University en las red social Facebook. La decisión de promover la biblioteca en las
redes sociales se debe a la reducción de presupuesto para diseñar una campaña y
la diminución significativa de usuarios de la unidad.
Chan
compara los diversos tipos de anuncios que se pueden utilizar en el portal, su
efectividad y precio. El enfoque
principal es la promoción de los recursos de la biblioteca a través su “fan
page” en dicho portal. El fin del “fan
page” es concientizar a los estudiantes de los diversos servicios que ofrece la
unidad y promover que visiten la misma; ser presentes en la comunidad.
Para
promover el “fan page”, la unidad optó por las siguientes estrategias: el
mercadeo a una audiencia amplia o a los estudiantes de la institución. El mercadeo se hizo a través de adverts.
Algunos adverts o anuncios se
hicieron a través de la promoción de la actividad de los usuarios llamado
“sponsored stories”. Luego de unos meses
de estudiar la efectividad de estos tipos de anuncios la biblioteca noté un
leve incremento en los visitantes. Sin
embargo, muchos usuarios de Facebook se subscribieron al “fan page”, lo cual
indica que los miembros de la comunidad universitaria están expuestos a la
promoción de los servicios de la unidad.
A
pesar de que esta unidad no es estadounidense, investigadores como Siess (2003)
y Comito et. al (2012) hacen mención de esta estrategia como una efectiva para
promocionar los servicios de una unidad de información.
Limitaciones del análisis
A
lo largo de la recuperación de información se encontraron algunas
limitaciones. Entre las limitaciones
halladas se descubrió que muchos artículos sobre el tema tocan el mismo de
forma general. Los informes hallados
abarcan la situación de las bibliotecas académicas de instituciones públicas y
privadas. Se entiende que esto afecta el
análisis de contenido, pues el proceso de adquisición de fondos de ambos
tiempos de instituciones es diferente.
Sin embargo, los efectos de la reducción de presupuesto han llevado a
prácticas similares por parte de la administración de la unidad de información. A su vez, se observó que muy pocas
bibliotecas académicas utilizan técnicas de mercado para subsanar el impacto de
los recortes presupuestarios. Por ende,
se tuvo que buscar literatura adicional sobre otras unidades de información
para conocer cuáles han sido las técnicas que mercadeo que han implementado.
Otra
limitación que se encontró al buscar literatura sobre el tema es la carencia de
literatura sobre bibliotecas académicas que pertenezcan a universidades del
estado. Mucho de los artículos hallados
trataban sobre las universidades del estado de Luisiana, instituciones privadas
o extranjeras. A pesar que en el caso de
las instituciones fuera de los Estados Unidos pueden presentar patrones
similares, se entiende que las condiciones de la crisis fiscal varían al igual
que los proyectos que le otorgan fondos a las mismas.
Hallazgos
A
pesar de que existe literatura sobre el impacto de la recesión fiscal en las
bibliotecas académicas y el mercadeo en dichas unidades, se observó que la
misma está bajo temas diferentes. Al
estudiar el impacto de la recesión, los estudios de caso consultados no ofrecen
una solución relacionada al mercadeo sino ajustes a su labor que en ocasiones
no son de beneficio para la unidad.
Dichos ajustes tampoco buscan resaltar la pertinencia e importancia de
la unidad en su comunidad. Los estudios
consultados sólo se limitan a la solución de problemas inmediatos con el fin de
evitar el cierre de la unidad (Mokia, 2010; Zappen, 2010).
Por
su parte la literatura consultada sobre el mercadeo hace hincapié del uso de
las estrategias de mercadeo a raíz de la crisis económica. Sin embargo, la mayoría se enfoca en las
bibliotecas públicas y comunitarias (Comito, et al., 2012). Los estudios de caso sobre las bibliotecas
académicas y el mercadeo se enfocan en la implementación y promoción de
recursos de la Web 2.0 para atraer a los usuarios. Uno de los estudios consultados, busca promover
el uso de una herramienta de búsqueda en las bases de datos (Thorpe &
Bowman, 2013), mientras que otro intenta promocionar la unidad a través de las
redes sociales (Chan, 2012).
Se
entiende que el proceso de mercadeo se puede dar bajo los contextos discutidos
en los estudios de caso de Mokia (2010) y Zappen (2010). Para que se haya implementado un proceso se
emigración hacia los recursos tecnológicos se entiende también que la unidad
debió o debe realizar algún tipo de mercadeo.
El mercadeo no sólo funge como estrategia de promoción, sino como una
estrategia de evaluación la cual le permite conocer al personal de la unidad la
efectividad de los servicios (Kotler & Levy,
1969). Esta observación se considera como
otra limitación del estudio, pues los estudios de caso no ofrecen detalles sobre el
porqué los usuarios prefieren los recursos en línea ni bajo la circunstancia en
que ellos conocen sobre dichos servicios.
Conclusión
La
literatura sobre el mercadeo en las unidades de información dan una idea de las
estrategias que han utilizado las diversas bibliotecas. A su vez, dan a entender que todas las
unidades han sido víctimas de recortes presupuestarios. Dichos recortes han llevado a diversas
prácticas que en ocasiones no son favorables para la unidad. La eliminación de los servicios y la
reducción del personal pueden llevar un mensaje erróneo a los administradores
gubernamentales sobre la pertinencia e importancia de las bibliotecas. Las diversas estrategias de mercadeo no sólo
promueven el uso de los servicios que ofrecen las unidades, le proveen al
usuario, a los agentes administrativos de las universidades y al gobierno
(Comito, et. al, 2012).
Los
investigadores del campo deben tomar consciencia sobre las herramientas que se
pueden emplear para salvar algunos servicios.
Se recomienda una inclusión de los programas y estrategias que se pueden
emplear para salvar los recursos de las unidades. A pesar de que el propósito de las
bibliotecas académicas es diferente al de las públicas, estas deben tomar
ejemplo de cómo crear campañas de defensa (Siess, 2003). El fin de ello, al igual que el del mercadeo,
es dar a conocer la gestión que se realiza en las bibliotecas. De lo contrario, se desconocerá la
pertinencia de la unidad en la comunidad.
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